El pasado domingo 29 de enero Pablo Hasél publicaba en Facebook un poema de su tocayo Pablo Neruda dedicado al camarada Stalin. Después de deleitarme con dicha lectura decidí compartirla con mis seguidores/as en Twitter a sabiendas de que much@s de ell@s son contrarios al mal llamado estalinismo. Como era de esperar no tardó en llegar esa respuesta que nos acusaría de “autoritarios” a Neruda, a Hasél y a mí, por supuesto. Este es el tuit y su autor es nada menos que Manel Márquez, fundador de Kaos en la Red y que además, supuestamente, está hablando por toda la asamblea de Kaos, acto seguido comenzó el debate de rigor en el que intervinieron varios camaradas para rebatir lo que yo humildemente considero una tremenda insensatez por parte del compañero Manel, sólo hay que leer lo que dice Federico Engels sobre este tipo de posturas “antiautoritarias”, eso sí no dudan un segundo en ejercer su autoridad para “no dar cabida”, o lo que es lo mismo censurar, a otro tipo de corrientes políticas que, por lo que se ve, no tienen la simpatía de Kaos en la red… aunque después publican entrevistas al propio Pablo Hasél… creo que tienen un severo cacao mental en la asamblea Kaos… o quizás sea solamente su fundador, lo cierto es que esto todavía no lo tengo muy claro.
Me parece que se abusa demasiado de las frases sobre la ‘autoridad’ y la centralización. No conozco cosa más autoritaria que una revolución y creo que cuando se impone la propia voluntad a otros con bombas y con balas de fusil, como ocurre en toda revolución, se comete un acto autoritario. Es precisamente la falta de centralización y de autoridad lo que le ha costado la vida a la Comuna de París. Después de la victoria, haced de la autoridad, etc., lo que queráis; pero para la lucha es preciso reunir todas nuestras fuerzas en un solo puño y concentrarlas en el punto mismo de ataque. Y cuando se me habla de la autoridad y de la centralización como de dos cosas condenables en todas las circunstancias posibles, me parece que quienes hablan así o no saben lo que es una revolución, o son revolucionarios sólo de palabra.
Engels, Carta a Carlos Terzaghi, 14 de enero de 1872
Y sin más preámbulo a continuación os dejo con el magnífico poema de Neruda que generó la mencionada polémica.
Pablo Hasél: Neruda a Stalin, poema del que desde luego no se hablará en los institutos, pues conviene quitar el componente político de izquierdas de la inmensa mayoría de poetas y quedarse sólo con sus poemas de amor. Neruda fue sensible no sólo con sus desamores, también con el pueblo.

Stalin y Lenin. Foto tomada en 1919